miércoles, 8 de agosto de 2012

Corrección a la Campaña de Pro-Consumo Nacional


Ha aparecido un llamado en Internet a consumir productos españoles. La idea es que si se consumen más productos de las empresas que cotizan a Hacienda (española), el déficit público bajaría. Parece lógico, pero muy peligroso.

A continuación les muestro una lista de los Códigos de Barras que se pueden ver en los productos que se venden en Europa. Según el convenio para Europa EAN los primeros dígitos del código identifican al país de origen. En este caso el 84 pertenecería a los productos españoles.

CODIGO
PAIS
CODIGO
PAIS
00-13
Estados Unidos & Canadá
627
Kuwait
20-29
Reservado (tiendas / supermercados)
628
Arabia Saudita
30-37
Francia
629
Emirates Arabes Unitedos
380
Bulgaria
64
Finlandia
383
Eslovenia
690-692
China
385
Croacia
70
Noruega
387
Bosnia-Herzegovina
729
Israel
400-440
Alemania
73
Suecia
45
Japón
740
Guatemala
46
Federación Rusa
741
El Salvador
471
Taiwan
742
Honduras
474
Estonia
743
Nicaragua
475
Latvia
744
Costa Rica
476
Azerbaiyán
745
Panamá
477
Lituania
746
República Dominicana
478
Uzbekistán
750
Mexico
479
Sri Lanka
759
Venezuela
480
Filipinas
76
Suiza
481
Bielorrusia
770
Colombia
482
Ucrania
773
Uruguay
484
Moldavia
775
Perú
485
Armenia
777
Bolivia
486
Georgia
779
Argentina
487
Kazajstán
780
Chile
489
Hong Kong
784
Paraguay
49
Japón
785
Peru
50
Gran Bretaña
786
Ecuador
520
Grecia
789
Brasil
528
Líbano
80-83
Italia
529
Chipre
84
España
531
Macedonia
850
Cuba
535
Malta
858
Eslovaquia
539
Irlanda
859
República Checa
54
Bélgica & Luxemburgo
860
Serbia & Montenegro
560
Portugal
869
Turquía
569
Islandia
87
Holanda
57
Dinamarca
880
Corea del Sur
590
Polonia
885
Tailandia
594
Rumania
888
Singapur
599
Hungaria
890
India
600-601
Sudáfrica
893
Vietnam
609
Mauricio
899
Indonesia
611
Marruecos
90 -91
Austria
613
Argelia
93
Australia
619
Tunesia
94
Nueva Zelanda
621
Siria
955
Malasia
622
Egipto
958
Macao
624
Libia
977
ISSN (Número de serie estándar internacional para los periódicos)
625
Jordania
978
ISBN (Número estándar internacional para libros)
626
Irán
979
ISMN (Número estándar internacional para música)

Cuando vayan a los supermercados se sorprenderán de los pocos productos que realmente consumimos de Europa. Más del 80 porciento de la ropa y el calzado que consumimos viene de países que no son Europeos. Respecto a los productos alimenticios que se consumen en España, los que son europeos, pero no son españoles, son en su gran mayoría franceses. Consumimos muy pocos productos Alemanes u Holandeses, por ejemplo. En cambio, en estos países se consumen preferentemente productos alimenticios provenientes de España. Puede que no queramos comprar puré de tomate francés, pero eso afectaría a los agricultores españoles de tomate que venden sus tomates a los productores franceses. La industria láctea Europea funciona básicamente con leche alemana y española, o sea que boicotear en consumo de productos lácteos de procedencia europea nos afectaría a nosotros mismos.

La campaña que se está proponiendo no es una cura para España porque Europa ahora mismo funciona como una economía polarizada. Técnicamente también sería un error, porque si ese ejemplo lo siguen países como Alemania y Francia los productores agrícolas españoles serían los mayores afectados.

En cambio, si esa campaña se dirige contra productos no europeos el resultado podría ser positivo para España. Para algunos países europeos con un mayor ranquin de exportaciones fuera de Europa si podría ser un inconveniente, pero dada las pocas exportaciones de productos españoles fuera de Europa, cualquier reacción en contra no restaría mucha importancia y el balance sería positivo.

Un consumo estrictamente nacional español se vería limitado a una gama de productos muy pequeña que no respondería a la demanda de los españoles. Si nuestros consumidores quieren colaborar con la disminución de déficit nacional tendrán que ser más estrictos y constantes en sus decisiones. Consumir productos alimenticios nacionales podría ayudar, pero no sería suficiente.

De ninguna manera es recomendable boicotear el consumo de alimentos del resto de Europa porque los españoles podríamos ser los más afectados al final o al inicio de la cadena productiva. Para que esa idea funcione es recomendable evitar basicamente el consumo de productos asiáticos, que siempre son los más baratos gracias a las condiciones de trabajo a las que son sometidos los trabajadores de esos países; hombres y mujeres que trabajan rayando los límites de la esclavitud y muchas veces sobrepasándolos.

Las grandes marcas internacionales nos inundan con sus productos manchados con la vergüenza de la esclavitud, pero vamos corriendo a consumirlos, porque las revistas publicitarias nos dicen que lo hagamos. Si queremos que el déficit público español baje, no podemos ir contra Europa porque no va a funcionar. Asia está devorando la "capacidad de producción europea” haciéndonos consumir sus espejitos en donde no nos podemos ver con claridad.

Ustedes tienen los prefijos de códigos de barras que deben evitar y los que deben buscar, pero es una decisión muy dura que afecta la economía individual de cada uno de nosotros. Debemos escoger entre el pata negra ibérico y el de Beijing, pero me temo que en este caso el bolsillo si puede afectar el paladar.

jueves, 28 de junio de 2012

Una nota sobre Alemania y España




¿Que quieren los europeos? ¿Cuál es el camino que quieren tomar? En los últimos meses he visto a muchos compatriotas echar pestes sobre Alemania, acusándolos de ser los culpables de todas sus desgracias. Siempre pasa lo mismo. No queremos mirar dentro de nosotros y preferimos culpar a los demás de nuestros problemas, sin analizarnos de manera profunda.

Alemania ha recibido menos dinero de la unión de lo que ella ha aportado a la misma. Ese dato  es irrebatible. Visite este enlace en la página de la UE y analice los datos por usted mismo.

La parte álgida y la que nos cuesta reconocer es que la política alemana interna funciona mejor que la del resto de los países del área, salvo algunas excepciones. Hay menos escándalos de corrupción y sobre todo la administración de la economía alemana es eficiente. No lo es tanto como la economía holandesa, considerada la de mayor eficiencia del bloque euro, pero la de los alemanes lo es.

Estoy preocupado por una situación que se puede crear si las cosas siguen tomando por ese sendero oscuro de las falsas culpabilidades. Los alemanes también están ofendidos y Alemania también llegan los titulares del resto de la prensa europea que los tacha de manipuladores. Al parecer Ángela Merkel es la presidenta de los presidentes europeos. Los manipula y les dice lo que hay que hacer, y eso es una verdad a medias.

Antes del Euro, antes de que la comunidad fuera una unión como la conocemos hoy en día, las instituciones financieras y los críticos de economía europea, solían citar con una frecuencia casi cansona, las opiniones de sus homólogos alemanes. Estos eran la máxima referencia en Europa y entoces no le molestaba a nadie. Tome en sus manos una edición anterior al 1 de Enero de 1999 de «El Economista», «Diario Expansión», «Cinco Días» o cualquier otra sobre el tema de la economía. Se sorprenderá de que todos son halagos y fe hacia la opinión de los especialistas alemanes.

Ahora, cuando todos están mezclados dentro del mismo equipo, el «equipo euro», la finanzas alemanas no son tan interesantes, salvo para hacer comparaciones.

¿Que pasaría si Alemania deja la zona Euro?

Claro que no se sabe con certeza, pero varios analistas ya están haciendo sus cuentas y eso indica que también lo están valorando. Wolfgang Reitzle, jefe del grupo Linde, ya ha planteado esa posibilidad y asegura que Alemania podría tener un bajón de cinco años, pero que se recuperaría con rapidez para poder competir con el mundo sin las ataduras que la Unión está planteando.  Mas alarmante es lo que plantea Clemens Fuest, profesor de Economía en la Universidad de Oxford y asesor del Gobierno alemán. El dice que Alemania necesita salir con urgencia de Europa, porque el resto de los europeos ve de muy mala fe el liderazgo de Alemania y que además lo único que han conseguido los alemanes con la unión es retrasar su crecimiento.

Así están las cosas en Alemania. Esa es la prensa que no nos llega, porque la política de nuestros gobiernos es quitarse las malas opiniones de encima, salga el Sol por donde salga.

No nos engañemos. Recapacitemos por un momento sobre toda la corrupción que vemos día a día. Pensemos en un Zapatero débil, que no supo, o quizás «no podía», enfrentar los problemas que le vivieron encima y en un Rajoy que no es capaz de hablar con claridad a una nación desesperada. Aceptemos que un sólo partido, UPyD, fue el único que se decidió a plantarle cara al defalco de Bankia desde una óptica legal, porque desde el banquillo político, todos los demás partidos hicieron una gran resistencia. ¿Eso no nos dice nada?

Miremos que nos ha pasado a nosotros mismos y aceptemos que es nuestra culpa, y que lo único que va a resolver este problema es ser eficientes económicamente y poner en la cárcel a los responsables de la crisis, a los verdaderos criminales.

Además, si aceptamos que Alemania nos ha llevado a esta posición estamos aceptando también que nuestros políticos se dejaron llevar por ella, y seguimos en lo mismo.

Mi opinión personal es que deberíamos ser más autocríticos, porque Alemania sin nosotros seguiría siendo Alemania y nosotros sin Europa, lo que siempre fuimos para los franceses, un país del norte de África.

Se hace imprescindible mirar hacia delante y salvar todas las conquistas sociales, algo que Rajoy no parece entender. Pero también hay que dar pasos solidos en economía y acabar con toda la politiquería y el clientelismo de corte sudamericano que desde mucho antes de Rajoy ya se había apoderado de la Moncloa. Hay que hacer una limpieza política, pero eso solo lo pueden hacer los ciudadanos. Instaurar una democracia verdadera, donde no sean los bancos los que diseñen nuestras leyes, para que las votemos a través de nuestros congresistas. Nos estamos haciendo el haraquiri y no nos enteramos. 

Tenemos un problema entre nosotros y Alemania no pinta nada en el asunto.