martes, 22 de enero de 2019

El Efecto VOX

VOX, un partido emergente en la política española, calificado por sus adversarios como un partido de extrema derecha y otros muchos calificativos despectivos, ha irrumpido con una fuerza estrepitosa en la política española. El hecho de que la alineación de VOX le haya arrancado 12 escaños al Parlamento Andaluz, después de que las previsiones del CIS eran de 1 a 2 escaños, han saltado todas las alarmas en el resto de las alineaciones de la Nación.

Aunque cualquier periodista pueda tener una opinión personal al respecto, voy a intentar ser imparcial. Por ello paso a extractar, cuales son las políticas que ese partido propone, centrándonos en las más controversiales, y que VOX desglosa más ampliamente en 100 puntos que usted podría leer aquí. 

  • Simplificación de la estructura del Estado, reducción de gastos, desmantelación progresiva de los estados autonómicos.
  • Supresión de la subversiones a los partidos políticos y órganos fiscalizados afines.
  • Control de Fronteras y supresión de la emigración ilegal.
  • Sobre impuestos, presenta un gran paquete que reduce los impuestos por varias razones, vías y dependencias.
  • Plantea medidas proteccionistas a la familia. Pretende regresar las decisiones en materia educativa a las competencias al Estado Central, poniendo en prioridad en cuanto a decisiones e intereses morales a las familias.  
  • Exige transparencia en la información que considera ha de ser de dominio público, en cuanto a los diferentes datos estadísticos acerca de la criminalidad y su relación con grupos específicos de la población.
  • VOX se presenta con un paquete de medidas muy agresivas contra la corrupción política y el cabildeo.
  • Expone un paquete de medidas destinado a proteger a la propiedad privada y los intereses de los que heredan.
  • Y no es menos importante, hay que señalar que en otro grupo de medidas se nota claramente la intención de proteger las tradiciones españolas y un adueñamiento bastante efectivo del orgullo patriótico en un marco nacionalista, que el resto de las alineaciones han sabido evitar.

Yo diría que les he ahorrado en buena medida leerse las 100 medidas de VOX, pero el lector no debería conformarse con este extracto y por tanto tomarse un tiempo para leerlas y formarse su propia opinión.

Los descalificativos contra las medidas, no solo han estado muy presente en los medios más tradicionales y conocidos por los españoles, si no que los propios partidos han reaccionado virulentamente y sin disimulos. Sin embargo, los resultados en las lecciones andaluzas hacen suponer, en el baremo de las emociones políticas, que una parte significativa de la población española parece abrazar un porciento importante de estás medidas. Este hecho no pasa desapercibido y crea una especie de escozor que preocupa a muchas alineaciones. La manera en que VOX ataca a los problemas que más preocupan a los españoles, es lo que más provoca esta irritación. Lo hace desenfadadamente y esto, visto de manera muy crítica, parece ser lo que más envidian otras alineaciones que tienen que ceñirse a un itinerario ideológico que los ata a un lenguaje también ideológico. Dicho de otra manera, pareciera que lo que más preocupa al resto de las alineaciones es el carácter adilógico con que se presenta VOX a pesar de ser ubicado en una ultraderecha que no parece  muy clara.

¿Como se patentiza esto?

Empecemos con la alineación de ciudadanos. Ciudadanos es un partido globalista, que cree en la liberación de los mercados y la apertura total de las fronteras y en consecuencia en la libre circulación entre las naciones, y todo esto más haya de la Unión Europea. Muchos ubican al señor Rivera, el líder de esta alineación, muy cerca del presidente francés, el señor Macrón. Rivera choca de narices con este problema migratorio que ya empieza inervar la paciencia de muchos ciudadanos españoles. La visión empresarial de Albert Rivera nunca ha tenido en cuenta, hasta el momento, una preocupación perceptible en cuanto a la seguridad ciudadana y la estabilidad laboral de los españoles.

“Nosotros no vamos a ir de la mano con los que van con Le Pen”, dijo el presidente de Ciudadanos. Es arto conocido que Marie Le Pen lidera el único partido que plantó cara en las elecciones pasadas, al partido de Emmanuel Macrón, La República en Marcha. Bajo estas circunstancias, era de esperar que Albert Rivera, se posicionara al lado de su indiscutible aliado político. En días pasados hemos visto al presidente francés pedir disculpas y retroceder ante sus propuestas de aumentos de impuestos y por su política de puertas abiertas. La presión vino de abajo, de la base ciudadana. Lo más interesante es que esta base ciudadana es una vorágine de variadísimas afiliaciones ideológicas que tradicionalmente han estado enfrentadas. Esto, en particular, es lo que ha sorprendido a los expertos. Trasladando este efecto de confluencias a la política española, podríamos estar observando un fenómeno parecido y he aquí una reflexión que se me antoja muy posible, puede que Albert Rivera aun no haya entendido el inconveniente de no ser más explícito en estos temas migratorios. ¿Podría Rivera cambiar de opinión? Yo pienso que sí, y que lo hará antes de Mayo del 2019.

Quienes si están dando un vuelco estratégico notorio ante el Efecto VOX es la alineación de Podemos. Hasta el momento hemos visto a los líderes de Podemos renegar sistemáticamente del concepto de Patria en términos de su valor nacionalista. No obstante, ya empieza a notarse el desgaste que ha producido esta estrategia, que si bien es muy apreciada por los partidos separatistas, produce muchos recelos en un porciento muy elevado de la ciudadanía. Iñigo Errejón, no sabemos si en conceso con la cúpula dirigente de Podemos o por una convicción personal ha dicho:

"En otros países, cuando se manifiestan por la igualdad de derechos lo hacen con la bandera", refiriéndose a “los chalecos amarillos de Francia”. Y concluye: "y eso me da envidia, yo quiero eso". Después agrega: "lo irresponsable es ceder las banderas y los símbolos de pertenencia a los reaccionarios".

Evidentemente, cuando dijo "reaccionarios", se estaba refiriendo a VOX e incluso tal vez, esto constituyó una revelación no intencional de sentimientos, una envidia a las posibilidades de VOX. La retórica de Errejón es ciertamente contradictoria porque las protestas de los chalecos amarillos no tenían nada que ver con demandas de algún tipo de igualdad, si no por el aumento de impuestos, prácticamente el andamiaje económico de Podemos. Si dejó claro que le interesaba recuperar la bandera española.  Un año antes el líder de la alineación se refería a “la Patria” en un concepto también muy personal.

En estos tiempos en los que algunos manchan la palabra España al pronunciarla, en estos momentos, la patria es lo contrario a un corrupto envuelto en una bandera, la patria es lo contrario a una cede financiada en negro tapada por una bandera, patria es defender los servicios públicos, patria es defender una escuela a la que puedan ir tus hijos, defender la patria es defender que pueda haber una ley de dependencia, defender la patria es defender que haya una sanidad para tu abuelo y para tu abuela, defender la patria es defender que tus hijos y tus hijas no tengan que emigrar al extranjero, defender la patria es defender que los bomberos que apagan fuegos tengan sueldos dignos, defender la patria es que los trabajadores públicos estén trabajando en condiciones dignas, eso es defender la patria. Es lo contrario de los que se envuelven a la bandera de todos ….”

En ningún momento, los líderes de Podemos insertan la Patria en sus elementos tradicionales, territoriales y en su más amplio elemento identitario, si no que la anclan a la oratoria ideológica clásica de su partido. Antes de que VOX fuera un partido interesante en la política española, Pablo Iglesias tenía una visión más extrovertida y honesta sobre su valoración a lo que es patria.

“La identidad España para la Izquierda una vez que terminó la guerra civil está perdida; no sirve para hacer política. En Cataluña, en Galicia y en el País Vasco es un agregador con el que gana la derecha. No si os dais cuenta, que yo cada vez que voy los medios de comunicación hago contorsionismo para decir, esos patriotas de pulserita rojigualda que venden la soberanía a Brucelas, ser patriota es defender los servicios públicos, ser patriota es defender los derechos sociales, pero yo no puedo decir España. Yo no puedo utilizar la bandera rojigualda. Yo puedo pensar y decir, yo soy patriota de la democracia y por eso yo estoy a favor del derecho a decidir y de que la educación y la sanidad sea pública. Inmediatamente agrega, refiriéndose con toda claridad a la utilización de la identidad de  España. “La respuesta es no, no hay nada que decir; perdimos la guerra”.  

Las palabras anteriores están recogidas en un video que no pertenece al discurso oficial de Pablo Iglesias, si no que es toda una confesión en un ámbito más privado.

¿Este regreso a la Patria es un pie de fuerza puesto por VOX? Yo pienso que sí y también me atrevo a augurar que ese regreso será cada vez más progresivo y solido. Sin duda a VOX le favorece la Patria. Como concepto había estado abandonada por casi todas las alineaciones políticas, incluyendo la del Partido Popular. Se notaba cierta vergüenza ha posicionarse cerca de la Patria y hasta se puso de moda ser más europeo que español. Si en algo parecía tener razón la agrupación de Pablo Iglesias, era la cercanía de otras alineaciones con Brúcelas y el desplante a España como nación, fuese federada o no.

El Partido Popular presenta una historia muy diferente porque nunca abandonó por completo la bandera, pero si se mostraba con cierta vergüenza y se cuidaba de no molestar a los partidos independentistas, los que por una razón estrictamente ideológica aborrecen la identidad española. Este punto parece irrelevante hasta que se analiza la procedencia de la mayor cantidad de votos tránsfugas hacia VOX. El Partido Popular, se ha convertido en la fuente más abundante de estos votos y todo el panorama político ideológico de la actualidad nos da a entender que esto no cambiará y que en cualquier caso podría incrementarse. Sabemos que VOX le arranca votos incluso a Podemos, pero esta alineación es mucho más estable en ese sentido que el PP, el PSOE y Ciudadanos. Es verdad que la inestabilidad de Podemos no está en la procedencia de los votos, si no en la perdida de confianza en la alineación. Sin embargo, este elemento identitario español decidirá mucho en las próximas elecciones y esto será así para disgusto de las alineaciones independentistas. Veremos un giro radical y un alejamiento marcado en temas referentes a la independencia de Cataluña y el País Vasco y muchos más “contorsionismos” a la hora de mencionar la palabra España. 

VOX está creando problemas internos al resto de las alineaciones, y a falta de un UPyD resquebrajado y visiblemente desgastado, VOX llega para ocupar se espacio vació, y lo hace con mucha más energía y reacio a ceder su posición. El Partido Popular por sus complejos históricos, Podemos por su ideología, Ciudadanos por su globalismo innato y PSOE exactamente por las mismas razones que Podemos.

En todo lo anterior consiste el efecto VOX. Es difícil dudar de que este partido ya no sea el enemigo común y secreto de todos los partidos que actualmente gobiernan, pero si es evidente que está influyendo en el enfoque que estos dan a muchos temas que preocupan a los españoles. En este sentido, VOX es la adrenalina que obliga a sus adversarios a no escabullirse de esas preocupaciones.

¿Veremos a VOX en el Parlamento Español? Evidentemente sí, pero tal vez se vea desplazado por otras alineaciones por el clásico robo de carteras políticas, algo muy tradicional en la Política de España. No tengo dudas de que ya estamos viendo un anticipo de lo que sucederá en el Parlamento. Puede que los historiadores terminen divirtiéndose comparando los discursos de todas las alineaciones, de antes y de después de VOX.

domingo, 8 de julio de 2018

New York Times dijo: «Hey, vamos a matar a la primera enmienda; está ayudando demasiado a los conservadores».

Londres, Reino Unido. 6 de mayo de 2018.

Hace solo diez años atrás, era impensable que alguien, tanto de derecha como de izquierda, cuestionara la benignidad que representa para todos la libertad de expresión. Mucho menos hubiéramos creído que la Derecha Ideológica fuera la que tuviera que sacar el pecho para defender dicha libertad de expresión. Estas cosas eran impensables y los más jóvenes y los que no son tan jóvenes, saben que la afirmación anterior es absolutamente cierta. En Europa estamos viendo manifestaciones multitudinarias en defensa de la libertad de expresión y en respuesta también hemos visto como salen a su encuentro los elementos inimaginables para condenarla, como grupos islamistas, feministas, LGTBistas y los fascistas ANTIFAS. Es un fenómeno nuevo y muchos ya estamos pensando que la tierra está pariendo al Gran Hermano en nuestras propias narices y si ustedes no habían pensado en ello, lean la traducción al castellano del artículo publicado por BEN SHAPIRO el 2 de Julio de 2018. Después que lo lean piensen en lo que está pasando en Londres con Tommy Robinson, en Alemania con los redes sociales y en USA y Europa con los medios de información.


A continuación el artículo. 


 

New York Times dijo: «Hey, vamos a matar a la primera enmienda; está ayudando demasiado a los conservadores».


La izquierda estadounidense está profundamente descontenta con la Primera Enmienda.

Como ellos están perdiendo el debate público, ahora seguran que el verdadero problema es que las reglas del juego (la regla de que todos digan lo que piensan) están manipuladas. Por supuesto, si pudieran redefinir simplemente las reglas del juego, de repente verían el éxito, cultural y electoral. Con ese fin pretenden frenar la Primera Enmienda, para que finalmente poder tener una oportunidad de luchar y obtener una victoria.

Pues bien, The New York Times publicó el domingo, un informe en su primera plana de 2.000 palabras que explicaba cómo "los conservadores ensamblaron la Primera Enmienda". Podríamos preguntarnos porqué la institución de prensa más famosa de la historia de Estados Unidos, cuestiona ahora la sabiduría de la Primera Enmienda. Incluso, podríamos preguntarnos cómo los conservadores podrían haber ensamblado una libertad. Esto es como decir que los ciudadanos respetuosos de la ley, militarizaron el derecho a estar libres de registros y decomisos irracionales. Pero de acuerdo con Adam Liptak del Times, los conservadores han torcido la definición de la libertad de expresión, para alcanzar sus propios objetivos políticos.

Citando a la execrable Magistrada del Tribunal Supremo Elena Kagan, Liptak explica que los conservadores han estado "ensamblando la Primera Enmienda" a través de decisiones que reconocen los derechos de los miembros no sindicales, los estadounidenses religiosos y las personas que quieren gastar dinero en las elecciones. Liptak dice:

Los grupos conservadores, tomando prestado y basándose en los argumentos desarrollados por los liberales, han utilizado la Primera Enmienda para justificar el gasto de campaña ilimitado, la discriminación contra las parejas homosexuales y los ataques a la regulación del tabaco, los productos farmacéuticos y las armas de fuego.

O, alternativamente (eso no lo dice ella), los conservadores han estado bajo el ataque dentro del escenario de la Primera Enmienda durante décadas, y la izquierda finalmente se estuvo aferrando a aquel estándar de la Primera Enmienda. Solía ser que los intentos de minimizar la Primera Enmienda en gran parte surgían de la derecha; ahora esos intentos provienen de la izquierda, y el Tribunal Supremo reconoce ese hecho obvio.

Pero, de acuerdo con The New York Times, el problema, ya que la Primera Enmienda solo pretendía proteger a los grupos de interés izquierdistas. Como asegura Liptak:

Como resultado, los liberales que alguna vez defendieron los derechos abarcadores de la Primera Enmienda, ahora se sienten incómodos con ellos. "La izquierda una vez no solo estuvo a bordo, sino que lideró el apoyo a los amparos más amplios que suministraba la Primera Enmienda", dijo Floyd Abrams, prominente abogado de la Primera Enmienda y partidario de los amplios derechos de libertad de expresión. "Ahora la comunidad progresista es al menos escéptica y algunas veces se siente angustiada a la hora de proteger a la Primera Enmienda, cuando está se otorga en casos presentados por litigantes de la derecha".

Muchos en la izquierda han mostrado una intención direferente hacía la libertad de expresión, cuando experimentan los daños que esta les puede infligir.

Esto es futil, por supuesto. Tan pronto como subvertimos el compromiso con la libertad de expresión a favor de frenar los daños que acompañan a la libertad de expresión, la libertad de expresión ya no es un derecho. Esta visión de la Primera Enmienda es anti-constitucional; los fundadores creían que los derechos preexistían al gobierno, no que el gobierno creara derechos. Pero si cree que el gobierno creó y le otorga derechos, entonces cualquier cosa que el gobierno considere mala puede revocar esos derechos. Esa es la perspectiva de los demócratas en estos días: el discurso conservador es malo para el país y, por lo tanto, debe ser frenado, mientras que el discurso izquierdista debe promoverse. Véase, por ejemplo, el profesor Frederick Schauer:

Hubo una cierta ingenuidad en cómo los liberales solían acercarse a la libertad de expresión, dijo Frederick Schauer, un profesor de derecho en la Universidad de Virginia. "Debido a que muchos reclamos libertad de expresión de los años 1950 y 1960 involucraron demandas anti-obscenidad, o derechos civiles y protestas contra la Guerra de Vietnam, fue fácil para la izquierda simpatizar con los oradores o creer que el discurso libre en general era inofensivo". él dijo. "Pero la afirmación de que el discurso era inofensivo o causalmente inerte nunca fue cierto, incluso si se han tomado eventos recientes para convencer a la izquierda de eso. La pregunta, entonces, es por qué la izquierda alguna vez creyó lo contrario." Algunos liberales ahora dicen que la libertad de expresión protege desproporcionadamente a los poderosos y el status quo.

En otras palabras, nunca se debería haber permitido que la libertad de expresión deambule sin restricciones. En cambio, la izquierda debería haber usado el poder del gobierno para reforzar su mensaje. Cuando crees que los derechos neutrales, como el derecho a la libertad de expresión, son un problema porque algunas personas usan estos derechos de manera más efectiva, ya no crees en el derecho en sí. Véase, por ejemplo, el profesor Louis Michael Seidman y la profesora Catharine A. MacKinnon:

"Cuando yo era más joven, era mas afín a la visión liberal estándar de las libertades civiles", dijo Louis Michael Seidman, profesor de derecho en Georgetown. "Y poco a poco he cambiado de idea al respecto. Lo que he llegado a ver es, que pensar que la libertad de expresión es un medio eficaz para lograr una sociedad más justa, es un error". Catharine A. MacKinnon, profesora de derecho en la Universidad de Michigan, escribió en "The Free Speech Century (una colección de ensayos que se publicará este año): “Por el contrario, la libertad de expresión refuerza y ​​amplifica la injusticia. Una veces en defensa de los débiles, pero la Primera Enmienda en los últimos cien años se ha convertido principalmente en un arma de los poderosos", escribió. "Legalmente, lo que fue, hacia el comienzo del siglo 20, un escudo para radicales, artistas y activistas, socialistas y pacifistas, los excluidos y los desposeídos, se ha convertido en una espada para autoritarios, racistas y misóginos, nazis y miembros del Klan, pornógrafos y de las corporaciones que compran  elecciones ".

Es así de simple para la izquierda. La libertad de expresión es solo otro elemento de una república corrupta que debe derribarse ladrillo a ladrillo en favor de un mundo mejor. Cuando vea a Donald Trump como la iteración final de un sistema jerárquico construido para evitar que el mundo logre la utopía, ese sistema debe desmantelarse, comenzando con las libertades que permitieron a Donald Trump convertirse en presidente.


And it’s that dangerous. This, as the saying goes, is how you got Trump.

Fin del artículo de BEN SHAPIRO

Texto traducido de la primera Enmienda. 

Primera Enmienda: El Congreso no podrá hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de expresión, ni de prensa; ni el derecho a la asamblea pacífica de las personas, ni de solicitar al gobierno una compensación de agravios.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Tommy Robinson lanzado al caldero por


Tommy Robinson, el reportero británico que denuncia a los crimines del jihadismo en el Reino Unido y es islamófobo confeso, ha sido lanzado al caldero de la muerte.

Hace dos días Geert Wilder denunciaba frente a la embajada británica en la Haya el arresto de Tommi Robinson. En ese momento fui a confirmar la noticia  directamente con los medios ingleses, especialmente el televisión BBC y en los periódicos The Guardian, Wertern Mail y Daily Express.  Nada sobre la noticia. Yo pensé: “bueno, pues todos tienen derecho a un Fakenew; ya que hay tantos”. Sin embargo, seguía pareciéndome un poco extraño que un miembro del Parlamento Holandés hiciera un ridículo de ese tipo, haciendo un alegato bastante larguito y lleno de mensajes.  La confirmación me llegó de Canadá, no del Reino Unido, y fue a través del columnista Anthony Furey.

Resulta que Tommy Robinson se personó en el juicio contra una banda  musulmana que se dedicaba a violar y a prostituir a niñas en el Reino Unido. Por supuesto, un tipo como Tommy Robinson comenzó a hacer preguntas incomodas, algo que al juez no le gusto. Ya Tommy Robinson estaba fichado y sujeto  condiciones legales de no alterar al orden público, por lo que se cuidó mucho de no cometer ese error. Los criminales, perdón, los supuestos criminales, se ensalzaron con Robinson en una tirada de insultos y amenazas, algo que el juez tomó como brecha para ordenar su arresto, unos minutos después de salir del recinto. Pero no fue solo un arresto, porque una hora después ya se dictaba sentencia contra Robinson; trece meses de privación de libertad. 

Ahora dicen que Robinson leyó los nombres de los acusados y que eso puso el caso en una "situación compleja", pero resulta que la BBC y varios medios ya lo habían hecho antes y no fueron cuestionados por ello. No tienen nada contra Robinson excepto la incomodidad que él representa.

Lo que normalmente demora un proceso entre detención, presentación de evidencias a los abogados, establecer los objetivos de una primera audiencia, para posteriormente realizar un veredicto, a Tommy Robinson se le sintetizó en un par de horas. La propia banda que estaba siendo juzgada llevaba meses detenida y la mayoría de estos individuos esperan sentencias inferiores a la de Robinson. Entonces, ¿qué esta sucediendo?

Lo que hay es terror, o si se quiere, una sociedad paralizada por el miedo a enfrentar la realidad. Unos medios policiales temerosos de parecer islamófobos, jueces dispuestos a ensañarse con el audaz para ocultar su cobardía y unos medios de información que desperdician la noticia más relevante del día. Pero no todos los medios Británicos desperdiciaron la noticia, porque Asharq al-Awsat, un periódico de redacción árabe con una tirada diaria de 200 000 ejemplares, si se tomó en serio la noticia, e incluso celebro la decisión del juez.

A pesar de las ambigüedades, con una detención por desorden público, pero un juicio por desacato a un juez, la realidad es que la detención y la inmediata condena fue por una única razón, Tommy Robinson es un tipo incomodo. A mi se me hace evidente que la libertad de expresión es para aquellos que dicen lo que ciertos individuos toleran escuchar.

El problema es que Robinson ha sido condenado a muerte. Sí, lo que estoy diciendo tiene sentido. En un país donde las cárceles están pobladas por yihadistas confesos (25 000) y no confesos otros tantos, la vida de este chico está echada en el caldero de las bestias. Como dice el dicho, muerto el perro se acabó la rabia. La comunidad musulmana británica, la radical y la no radical, está deseando y diciendo abiertamente que lo maten.