miércoles, 4 de febrero de 2015

Terrorismo, significado y peligro real

Limpiando mi ordenador encontré, entre unos documentos que iba a borrar, este artículo que nunca postee. A pesar de que tiene más de seis años, pensé que sigue teniendo cierta actualidad. (Es del 2009)

Últimamente vemos un abuso continuo de la palabra “terrorista” o “terrorismo”; así son las modas. Una vecina de mi edificio acaba de decirle terrorista al señor de los perros, porque uno de los animalitos hizo sus necesidades en su puerta. Hubiera sido mejor usar calificativos como “desconsiderado”, “irresponsable”, entre otros.

¿Que es el terrorismo? Para responder a esta pregunta me voy a trasladar a los orígenes de nuestra civilización occidental.

Es muy conocida la III Guerra Civil en el Estado Romano entre los años 73 y 71 a.C., liderada por el esclavo Espartaco, que fue derrotado por Craso y Pompeyo. Los derrotados terminaron crucificados a lo largo de la Vía Apia como muestra terrorífica de lo que no se podía hacer. Lo que no es muy conocido es que los Romanos no fueron los primeros en emplear el método de la crucifixión para disuadir a sus enemigos y los profanadores de su ley. Se tiene noticias de que ya desde el siglo VI a.C, los persas usaban este método en Asiria. Alejandro Magno, en sus campañas por oriente, conoció los detalles de este procedimiento y acabó introduciéndolo en el Este del mediterráneo en siglo IV a.C. También se tiene la certeza de que fueron los Fenicios quienes lo introdujeron en Roma en el siglo III a.C..

En las civilizaciones prerrománicas y las que le sucedieron, era muy común cortarle la cabeza a los derrotados y exhibirlas como trofeos, pero sobre todo para inducir la sumisión y el terror en los vencidos.

Sin embargo, el término terrorismo no apareció hasta la década de 1790. Fue usado por los intelectuales ingleses para describir a los jacobinos y otros grupos violentos de la Revolución Francesa. El verdadero motivo por el que nació la palabra fue porque Maximilien Robespierre y sus seguidores, encarcelaban y ejecutaban a sus enemigos sin ningún proceso ni garantía legal. Incluso, algunos lingüistas se cuestionan este dato en cuanto su cronología primigenia, porque hay indicios de que la palabra pudo haber surgido mucho antes de que un periodista inglés acuñara el término en un periódico londinense, puesto que es un vocablo que surge por si solo.

Sin embargo, infringir un daño ejemplarizante, no es suficiente para definir el término terrorismo. El terrorismo siempre está encaminado a cumplir con un objetivo económico o político, muchas veces ambos.

Diferentes ideologías, en un mismo momento de la historia y con objetivos muy particulares pueden ofrecernos el ejemplo de cómo se justifica una acción terrorista, ambas de gran envergadura. Considero muy apropiado los dos siguientes ejemplos, que además juegan un papel complementario.

Ejemplo 1: (1929-1932) Los campesinos ucranianos se habían alzado contra el poder de los soviets y se resistían a entregarles el producto de sus cosechas. Lenin no vaciló en ordenar un escarmiento. Pero el ejercito de los Soviets era una maquinaria, comparado con la precaria preparación militar de estos guerrilleros sin experiencia. Esa hueste de proletarios ciegos y coléricos, iba capturando sistemáticamente a sus enemigos, los campesinos. Una vez que lo lograban, les quitaban la vida por diferentes métodos, para después exhibirlos y dejarlos podrir  a la intemperie, sobre todo se ensañaban más con los líderes. Después de vencer, incautaron todo el grano ucraniano. Era el año 1932. Los ciudadanos del llamado «Granero de Rusia (Ucrania)», estaban a punto de sufrir uno de los más terribles genocidios conocidos del primer milenio. Fue así como a finales de 1933, siete millones de rusos morían de inanición en solo un año.

Ejemplo 2: (1932) En medio del genocidio de Crimea, y aprovechando la mala reputación de los comunistas rusos, Adolfo Hitler ordenó la quema del Reichstag, para culpar a los comunistas. A partir de ese momento su partido se convirtió en el partido con más fuerza de la Alemania prenazi.

Ambas ideologías, la Comunista y la Nazista, sacaban partido de un mismo acto terrorista. Para los soviéticos era una solución temporal y económica, pues el grano ucraniano fue vendido al resto de Europa, lo que le permitió a los bolcheviques palear su crisis. Por otro lado, los nazis afianzaban su poder dentro de Alemania, con un segundo acto terrorista de menor envergadura, pero que apartaba de su camino a los comunistas alemanes que por entonces constituían una gran fuerza.

Definir el término terrorismo pasa por la idea de someter, agredir o asesinar a personas inocentes con un objetivo político. Sucede como alternativa a prédicas políticas, religiosas o ideológicas, encontrando en el terror la única manera de ganar la atención de la sociedad. El razonamiento es muy simple, «si las personas no aceptan nuestras ideas por medio de la palabra, la aceptarán cuando nos teman».

Los intelectuales más influyentes dentro de la sociedad desaprueban todo lo que suene a excluyente y a sectario, lo que suele ser una constante en cualquier movimiento terrorista. Es decir, que usando los métodos tradicionales de discusión, los terroristas no tienen la más mínima oportunidad.

Las premisas que sigue una planificación terrorista son las siguientes:

Toda acción debe tomar por sorpresa al enemigo.
Mientras más vidas humanas se pierdan y mientras más daño material se infrinja, mayor será la efectividad de la acción.
El método es importante. La crueldad del procedimiento hace que la acción perdure más en la consciencia de quienes lo han observado (sea la vía de observación que fuera).
De acuerdo a lo anterior, suele ser muy útil documentarlo gráficamente, para que las redes cumplan la función automática, y de reacción en cadena, de difundir las imágenes con toda la información adicional que se desee incluir en ellas.

Es de notar, que aunque Occidente posea una mejor tecnología y servicios de inteligencia sofisticados, frente al terrorismo islámico está en total desventaja. Una de las razones es porque estas organizaciones terroristas operan con tecnología occidental y además poseen la capacidad, y la utilizan, de infiltrarse dentro de las propias instituciones occidentales que pretenden combatirlas.

Sumado a lo anterior, hay que recordar que las diferentes variantes de terrorismo islámico poseen una ventaja adicional que muchas veces escapa a la vista de las agencias de inteligencia, y es que tienen una fuerte motivación real. Esta está basada en la Fe. Al ser la Fe, respecto a sus practicantes y por su propio carácter atemorizante, coercitiva, posee más fuerza que cualquier ideología o concepto de la vida occidental. «Lo primitivo de la Fe es lo que le otorga su fuerza». Como todas las religiones, promete algo bueno a cambio de fidelidad y algo terrible cuando se la niega o se la pone en duda.

Esa es la razón por la cual la ideología del terrorista religioso es muy solida y es por ello también que es tan exitosa y peligrosa. Hablamos de personas que se rigen con total exactitud por un texto único y no interpretable que data del 590 d.C. (Le recomiendo este enlace al final de la lectura).

Este fenómeno no ocurre con otras religiones, porque solo en el Islam hay un acaparamiento (inflexible) de todas las esferas de la sociedad. Este es guía espiritual por una parte, pero por la otra es todo lo que sigue:

Manifiesto de economía
Reglamento moral
Legislación
Guía militar
Programa de educación

En otras palabras, un buen musulmán solo necesita cinco libros para andar por la vida, y cuatro de ellos no son más que complementos del más importante; el Corán. Cualquier otro libro, obra de arte o creación humana, excepto los Mercedes Benz y los BMW que tanto codician, para este individuo deberían desaparecer.

«Todos los fanatismos siempre resultaron negativos para la sociedad y produjeron terror, …». Y me vienen a la mente, así rapidito, la inquisición, el comunismo y el nacismo. En lo anterior seguro que estaremos de acuerdo, pero tal vez lo que sigue merezca algo más de reflexión, y me incluyo en ella. « …pero algunos no van a desaparecer a no ser que se destruya por completo su fuente de inspiración».

Si usted hace clic en el enlace de la imagen que aparece al final de este párrafo, accederá a una página donde está el video de la ejecución del piloto jordano Maaz Al Kasasbeh, el 3 de febrero de 2015. No creo que sea muy terrible entrar a la página, pero piénseselo antes de hacer correr el video, porque personas que están acostumbradas a analizar imágenes de este tipo han asegurado que es muy impactante. En caso de que haga clic permítame recomendarle que observe bien los detalles de la filmación. Tomas desde diferentes ángulos, acercamientos y alejamientos de la cámara muy profesionales, los ojos de los uniformados a través del turbante, el supuesto sentimiento de culpabilidad del que va a ser ejecutado, la edición y el montaje. Toda una producción con el único objetivo de amedrentar a los militares que los combaten. – El mensaje es: «Mira lo que te puede suceder» -.



jueves, 22 de enero de 2015

Di puta antes de que te lo digan

Acabo de terminar un trabajo y antes de empezar el siguiente, me di un saltico por mi Blog; está casi muerto. Sé que tengo 107 seguidores anónimos y unos cuantos visibles. Es interesante ver como se esconden de mi. No son muchos, pero por esa fidelidad les debo respeto y consideración. Se perfectamente que no merezco tal lealtad y no lo digo por modestia; no creo en ella. Lo digo porque no escribo para ustedes; es para mi. Lo que escribo aquí es porque es el único lugar en que no será censurado. Eso sería puro masoquismo. El siguiente articulo es la reflexión de un cubano que hoy está triste, pero va y es solo cansancio. 

La Cuba de hoy

Ese refrán cubanísimo, de uso muy popular en la mayoría de los contextos de la vida cotidiana, no lo conocí en la Isla en que nací. Lo escuché por primera vez en boca de una amiga del exilio. Cuando me lo explicó se sorprendió de que no lo conociera, pero yo le agradezco siempre sus aportaciones culturales, que en una época de mi vida me fueron muy útiles.

Ahora, cuando veo a dirigentes cubanos hablando de «autodeterminación de los pueblos», de «imperialismo»”, de «pobreza», de «desarrollo», termino concluyendo: ¡echo!, eso es como decir puta antes de que te lo digan.


De esta forma encontramos a los voceros de la maravilla cubana, a veces espontáneos, pero casi siempre vinculados a una embajada de la Isla, elevándose en esos mismos cánones de la sociedad perfecta. ¿Perfecta? Si por supuesto, hablamos de esa sociedad en donde todos somos iguales, aunque el presidente Raúl Castro haya dicho en el discurso que pronunció en la Séptima Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 18 de diciembre de 2010 lo siguiente:

Del pintor subrealista Joan Miró 
… Es necesario cambiar la mentalidad de los cuadros y de todos los compatriotas al encarar el nuevo escenario que comienza a delinearse. Se trata sencillamente de transformar conceptos erróneos e insostenibles acerca del Socialismo, muy enraizados en amplios sectores de la población durante años, como consecuencia del excesivo enfoque paternalista, idealista e igualitarista que instituyó la Revolución en aras de la justicia social…


¡Algo ya se venía cociendo desde el 2010!

Es decir, aunque nunca fuimos tan iguales, como recordaba George Orwell en su magistral novela “La granja de los animales”, ahora se reconocía públicamente que ya no lo éramos, o que no deberíamos serlo. Sin embargo, embaucados en los criterios más rehaceos con que se pretendía construir el socialismo, estos voceros desde fuera de Cuba, no cambian su percepción de la igualdad absoluta entre los seres humanos. Desconocedores y aferrados a un pasado que ni siquiera les pertenece, no pueden entender que con esos mismos criterios, el sueño del igualitarismo fue un pasaje directo a la pesadilla de las diferencias excesivas y la propagación de la pobreza, como si esta fuera una enfermedad de la que los cubanos no podrán escapar jamás. Todo esto en una de las sociedades más ineficientes del pasado siglo y del presente.

Han crecido con el sueño de una Cuba alambicada y heroica, adormecidos en el sigilo de un mundo perfecto donde la educación y la salud era gratuita. Desde luego que no conocen como es en realidad esa salud y esa educación. Ahora se educan sin maestros, con pocos maestros, con maestros televisados, con energúmenos y con corruptos que permiten, toleran o estimulan, que sus alumnos se prostituyan. En muchos casos los buenos y pocos maestros se lanzan a las calles para vender pizas o se dirigen a un aeropuerto para escapar del país encantado. Lo mismo pasa con los médicos y un sinfín de buenos profesionales.

Cuba tiene la salud donde los extranjeros que la pagan campean por instituciones medicas muy favorecidas, mientras que los nacionales «sin contactos», deambulan por las pocilgas hospitalarias que no vio Miykel Morris para su documental Sicko. Si tienes un viejito con una escara, el medicamento lo mandan los traidores del exilio, si el niño es asmático, el medicamento lo envía el mismo traidor del exilio, ese que también envía remesas a sus familiares para que sobrevivan en el paraíso cubano. Como se suele decir en Cuba: «Aquí lo que hay es que tener FE (Familiares en el Extranjero)».

Breve reflexión para nuestros hermanos sudamericanos

Eso es lo que conoce la masa de sudamericanos inconformes y decepcionados con sus políticos, al punto que se les llega a oír eso que se ha puesto de moda: «yo no creo en la democracia». Paradójicamente, lo contrario de una democracia es una dictadura y en la época de los reyes, las dinastías.

Hoy, claro está, aun existen muchas dinastías, y no solo las coronas doradas de Europa, a las que se les asignan cargos que nunca he entendido. También hay dinastías en Asia, como la de Corea del Norte y en América Latina, como la de Cuba.

Es obvio que ha muchos no les gustan las democracias que les han tocado, llenas de corrupción y mentiras, pero también se les nota que no conocen un sistema cerrado políticamente como el cubano. - Ninguno de ellos, en su sano juicio, cambiaría su trozo de pan por la abundancia cubana de escaseces y nadas -.

… Adiós hermanos sudamericanos.


¿Y Cuba?

Aquí me viene esa máxima filosófica, de que «El Contenido se expresa en la Forma, y la Forma lo hace aludiendo al Contenido» Ellos se quedan con lo segundo y desprecian lo primero. Diríase mejor que son abyectos a la imagen (la forma), pero que no profundizan en la realidad (el contenido). Y es que la propaganda de la Revolución Cubana no es de ahora. Esta lleva más de cincuenta y cinco años trabajando en las nuevas, e insistentes renovables generaciones que siempre aplauden.

Todo es fácil de entender cuando vez a estos movilizados por las embajadas cubanas que no quieren oír ni discutir, solo quieren acallar cualquier ataque a su paraíso inventado. Como Bilder Zu, el traidor de Matriz que asesina a sus compañeros con tal de quedarse dentro de un mundo virtual que nunca será la realidad, esos mendigos de mentiras bonitas, se atreven a cumplir órdenes de un gobierno extranjero.


En ese mismo discurso Raúl Castro dijo:

…Más de una vez, y aquí mismo en este Parlamento, me he referido a que en esta Revolución casi todo está dicho, y que debemos revisar qué orientaciones del Jefe de la Revolución hemos cumplido y cuáles no, desde su vibrante alegato “La Historia me Absolverá” en el juicio del Moncada hasta hoy. Recuperaremos las ideas de Fidel que siguen vigentes y no permitiremos que nos vuelva a pasar lo mismo.  Por eso, las orientaciones y la línea, que han marcado el Partido y el gobierno sobre errores, violaciones, etcétera, etcétera.  Si queremos salvar la Revolución hay que cumplir lo que acordemos, y no permitir después del Congreso -como ha sido hasta ahora en muchos casos muy elocuentes- que los documentos vayan a dormir el sueño eterno de las gavetas, como se estuvo explicando en estos días de discusiones, fructíferas, democráticas y verdaderamente profundas. Así es como queremos que el pueblo continúe discutiendo esos lineamientos, cerca de 100 días hay para eso. O rectificamos o ya se acabó el tiempo de seguir bordeando el precipicio, nos hundimos, y hundiremos, como dijimos con anterioridad, el esfuerzo de generaciones enteras, desde el indio Hatuey, que vino de lo que hoy es la República Dominicana y Haití -el primer internacionalista en nuestro país-, hasta Fidel, que nos ha conducido genialmente por estas situaciones tan complicadas desde el triunfo de la Revolución (Aplausos).

La revolución cubana se hunde, o ya se hundió y el cadáver aun no ha salido a flote, porque no se atreven a enterrarlo. Es un paradigma que resolveremos en algún momento, pero la importancia que tiene para la izquierda internacional es básica y existencial.

Después del derrumbe del mito de la Europa Socialista del Este, muchos han tratado de reparar la historia. El objetivo es sepultar la documentación que prueba lo crueles, inhumanas y excluyentes que fueron esas sociedades. Se corrigieron muchos conceptos, y me sorprendió saber que los mismos que hablaban antes de Desarrollo de la Economía Socialista, del CAME (Consejo de Ayuda Mutua Económica), ahora se aferraban al concepto ecológico del «Desarrollo Sostenible». Era obvio que habían perdido la guerra económica en su traumática incompetencia productiva. La Democracia era el otro concepto con el que  hacían malabares. ¿Para que la Democracia, si en esos sistemas se acrecentaba la lucha del hombre por su supervivencia? ¿Gobiernos corruptos, desempleo y desigualdades?

«Desarrollo» por «Desarrollo Sostenible», «Democracia» por «La Inoperancia de la Democracia», «Internacionalismo Proletario» por «El Derecho a la Autodeterminación de los Pueblos», si bien voy recordando. Mientras esta acomodación de conceptos sucedía, mis sospechas se iban aclarando.  Di puta antes que te lo digan, y en vez acusarte se verán obligados a defenderse.

¡Otra vez con Cuba!

En los noventa, los revisionistas de izquierda, todavía no querían aceptar que el asunto de los criterios económicos y sociales se iban separando cada vez más de las ideologías, pero ellos insistían en hacer ver que la izquierda era el pueblo y la derecha la burguesía. A su vez, su halo más rancio, seguía apoyando aquellas dictaduras que no eran de derecha y para ello deberían seguir enarbolando filosofías completamente fracasadas. El socialismo soviético caía, y como fichas de domino, perfectamente alineadas, arrollaba al resto de sus engendros en el Este de Europa. La Izquierda necesitaba un faro nuevo, y Cuba aun resistía.

Sin embargo, la imagen de Cuba se iba revelando tal como era. Se rompían los espejismos de los sueños inducidos por la propaganda castrista y en tanto sus defensores fervientes e incondicionales se retorcían de una rabia incontenible. Había que defender la imagen de Cuba y no importaba el precio a pagar, ni cuan desafortunados eran los que le tocaba vivir en el edén cubano.

Allí estaba el caldo perfecto. En los pobres, atiborrados de un odio histórico hacia los ricos y por cuenta de los mismos ricos dispuestos a despreciarlos. El capitalismo era cruel y despiadado, como prometía Marx, y claro, a veces se acercaban a la verdad. Entonces, aquellos que no conocían las entrañas del régimen cubano, donde las esperanzas y el deseo de prosperar caen en un instinto vago de supervivencia, se sumaron a la propaganda y el activismo político. Allí los vimos, haciendo sus actos de repudio por consciencia y convicciones, las que ya no se pueden encontrar en los mismos «revolucionarios cubanos» de hoy. Desfasados de la historia de Cuba, pretenden ahora participar en ella.

La realidad es que la historia de nuestra Isla la construyen otros. Tenemos una lista nueva en donde se leen nombres como: Antonio Rodiles, Yoanis Sánchez, Martha Beatriz Roque, Oscar Elías Biscet, Eliecer Ávila, Darsi Ferrer, Sara Martha Fonseca…, entre muchísimos otros, pero no deja de ser curioso. Sobre todo anticuado, ver un acto de repudio donde se le niega la palabra a alguien que piensa diferente. Es como si los años sesenta y setenta de los cubanos, se hubieran exiliado en Latinoamérica y otra buena parte en Europa.

Algunas partes del mundo no quieren aceptar el presente. ¿Será que la nueva Cuba que se avecina les quiere dejar atrás? No lo sabemos.


Lo que duele, lo que preocupa, es que la historia sirve para recordarla, olvidarla y repetirla, un siclo que parece repetirse siempre. La plaza de Cuba va estar vacante muy pronto, cuando los dinosaurios mueran y siento curiosidad por saber quien ocupará ese trono. ¿Le tocará a España? ¿Quién será?