Por primera vez, las organizaciones anti-USA, están en una disyuntiva
terrible ante la decisión del gobierno estadounidense, de intervenir o no, militarmente en el problema sirio.
La posición no deja menos que ser hipócrita, porque en realidad
nadie esta de acuerdo con el genocidio que está llevando ese gobierno contra sus
ciudadanos. Todo parece indicar, que esta vez si hay pruebas suficientes del
uso de armas químicas contra la población civil. Por su parte, las Naciones Unidas
a montado una inspección en ese territorio, con el fin de comprobar si ha
habido uso de armas de exterminio masivo, como las armas químicas por parte el
gobierno sirio. Llama la atención que el gobierno de ese país no hizo ninguna
objeción en cuanto a ser inspeccionado. También es significativo que al menos un
vehículo de estos inspectores ya ha sido tiroteado.
Desde un silencio apócrifo, Estados Unidos debe suponer que lo
humano es intervenir. No siempre se les ha criticado por
“intervenir”, también a ocurrido por “no intervenir”. Uno de los casos más
recordados es el de Ruanda, cuando en 1994, el gobierno hutu, instó y
participó en el exterminio de los tutsi. En esa ocasión, Estados Unidos titubeó y
como consecuencia en unos pocos días murieron más de 800 tutsis.
Es de señalar, que el gobierno estadounidense se ha buscado el
mismo, estar sujeto a estos sensores de actuación. Como país más poderoso del
planeta, ya no tanto, se ha atribuido el derecho histórico de defender sus
intereses y sus derechos allende los mares. En la cultura militar,
siempre se ha manejado el precepto de que: “la única justificación moral de una
nación para atacar a otra, es la prevención real”. Es decir, atacar primero, ante
la eminencia de que también va a ser atacada.
La situación es compleja. Hace unos años, el gobierno de Yors Bush
atacó a Irak por la misma razón. Se suponía que Saddan Hussein había usado armas
químicas contra la población. El Pentágono reconoció después, que nunca
estuvo seguro de esas sospechas. Así que se uso una sospecha, y no un hecho
comprobado, para ejecutar una acción bélica. Sin embargo, una buena parte de la
comunidad internacional está pidiendo ahora que Estados Unidos se lance ya.
Las imagines de cientos de cadáveres de niños son espeluznantes.
Movilizan una multitud de sensibilidades, lo mismo de izquierdas que de
derechas. Los que callan y solo se dedican a nombrar el crimen, sin las
soluciones, desean que USA detenga el genocidio ya, pero les cuesta decirlo, y los que lo dicen, pretenden señalar con el dedo a los otros para decirle:
¡viste lo benigno de que un país como USA se meta en todo! Por otra
parte, USA no quiere equivocarse. Lo del genocidio parece claro, pero las
consecuencias políticas para el gran país no lo están tanto. Rusia y China se oponen tajantemente a esa intervención y cualquier sanción contra el
gobierno de Damasco, puede que buscando una participación más protagónica.
La balanza está rebotando de un lado al otro. Todo se resume a como
sigue:
USA interviene: Gasto de dinero del erario estadounidense, posibilidad
de no poder controlar la situación después de terminada la guerra, crítica
contra los Estados Unidos.
USA no interviene: La matanza continua, pérdida de protagonismo estadounidense, crítica a los Estados Unidos.
Se desprende una máxima de todo esto. “Hagan lo que hagan, serán
criticados”. Se lo han buscado.
Al niño le encantaba hacer
cosas malas. Decirlo de otro modo costaría afirmar, que el niño también era
malo, pero no queremos oírlo de esta manera.
Un día se puso a pensar
cuan rechazado era por todos en aquel pueblo y fue a pedirle consejos a su
abuelo.
- ¿Abuelo que debo hacer?
En este pueblo todos me rechazan.
- Te rechazan porque lo
que haces no es bueno para ellos.
El niño se puso muy
pensativo durante un tiempo. El abuelo guardó también silencio y continuó sacándole
lascas a un pedazo de madera blanca.
- ¿Por que son malas, si
yo las encuentro divertidas?
La forma humana iba
revelándose en la madera que más tarde llegaría a formar parte de su pequeña
tienda de artesanías. Dejó a un lado la cuchilla y la diminuta figura sin
terminar. A continuación, miró a su nieto sobre la montura de los espejuelos.
Después le dijo:
- No todo lo que es bueno
para ti lo es para el resto. Para ser aceptado primero debes empezar a hacer
cosas que son buenas para los demás, aunque no lo sean para ti.
- ¿Que debo hacer?-
preguntó
- Antes de empezar a hacer
nada, primero debes recordar a cada una de las personas a la que le hayas
causado dolor o malestar. Por cada una de ellas, clavarás sobre la
cerca que rodea nuestra casa, un clavo.
Así paso más de un mes
mientras iba recordando e insertando clavos en la cerca. Cuando terminó fue
donde su abuelo.
- Abuelo, he recordado a
todas la personas que me dijiste y hay un clavo por cada una de ellas. Mira la
cerca.
El abuelo, lo
miró nuevamente sobre los espejuelos.
- Ahora, debes comenzar a
hacer buenas acciones a esas personas y pedirle disculpas. Una vez que te hayan
perdonado, retiraras su clavo de la madera.
Esta vez la tarea duró
mucho más tiempo. El niño pasó más de un año haciendo buenas acciones y
disculpándose. El esfuerzo tuvo su mayor premio cuando el último de los clavos
ya no estaba sobre la madera. Por eso corrió a darle la noticia a su abuelo.
- Abuelo ya terminé. Ya no
hay clavos en la cerca. Seguramente ahora si seré aceptado.
El abuelo lo tomó del
brazo y lo llevó hasta la cerca. Una inmensidad de orificios habían quedado
como marcas irreparables sobre la madera. Entonces le miró fijamente a los ojos
y le dijo:
– Podrás curar cada
herida que abras en el corazón de la gente, si así lo deseas, pero será parcialmente. Esa cerca no volverá a ser como antes.
Le tocó la frente y concluyó:
-
Lo importante no es pedir perdón, lo importante es no tener que pedirlo. Adaptación al español de Robert Pedreiturria. Una de las versiones del cuento popular alemán, "Nageln in den Zaum".
Viendo la controversia
entre Rajoy y Rubalcaba, sentí la necesidad de escribir sobre una sensación
desagradable.
Deberían estar
prohibidos los aplausos en el congreso de los diputados. ¿Por qué digo esto? La
intensidad de los aplausos son proporcionales a la cantidad de diputados de
cada partido. Eso, en primer lugar, es como un degüello a la opinión del
espectador, a la de los españoles. Para mi es absurdo que dentro de un mismo
partido haya tanta uniformidad, que todos, como un monolito, apoyen a su
representante. Vuelvo a lo mismo. Es como si el diputado se comportara tal cual
a un miembro de un club deportivo. Algo así como un aficionado del Barza que no
vea las faltas de algún futbolista de su equipo. Es una fidelidad ciega. Una
que deja un mal sabor de boca, sobre todo en temas de democracia. Hay cosas que
aplauden los diputados del PP, de las que yo no quiero escuchar aplausos y
otras de las que aplauden los del PSOE de las que tampoco querría escuchar esos
aplausos. Me recuerda a los oradores romanos, a un circo de palabras. Pero lo
mismo me pasa con IU y con el PNV. Me parece una falta de civilidad y una falta
de respeto hacia mi, el ciudadano. ¿Por que no hay más respeto? Lo útil y lo
correcto es hacer el debate, pero sin emitir la información mezclada con los
efectos especiales de los aplausos. Si, porque hay veces que un partido
insignificante dice algo que me agrada, y no puede, como es lógico, tener ese
apoyo especial. Para colmo, soy consciente de que la gente, nosotros, somos
casi siempre unos arribistas que no queremos estar con las minorías. Nos
seducen las mayorías, el grupo, la intensidad del momento. Nos sentimos
arropados en el conjunto y esos aplausos pueden arrastrarnos, incluso alejarnos
de nuestros propios criterios. Por eso, estoy considerando seriamente, que deberían
suprimirse los aplausos, también los comentarios mientras el orador habla. Me
dice un amigo ahora mismo, que eso es porque yo soy muy frio, pero yo digo que
la política hay que analizarla con frialdad y dejar a un lado las emociones.
Quien se deja arrastrar por las emociones debe ser consciente que en la misma
medida en que lo hace, también le da la espalda a la racionalidad.
El trastero es una habitación designada dentro de una casa o fuera
de ella para guardar cosas que cayeron en desuso, pero que por alguna razón el
propietario no pretende deshacerse de ellas. Dentro de la cultura española
suele decirse que alguien está limpiando el trastero cuando intenta eliminar
“cosas” inconvenientes, sobre todo si pertenecen al pasado.Por supuesto que también se limpia el
trastero por otras razones, pero en ese caso no se suele ironizar al respecto.
¿El gobierno cubano estará limpiando su trastero?
El Chong Chon Gang, que es un
barco mercante norcoreano, está detenido en Panamá, por transportar presuntamente,
entre otros, armamento coheteril procedente de la Isla. Y por cierto, ¿Para que
usar la palabra presunta(o)? El navío fue trasladado a una base en desuso de
los Estados Unidos en ese territorio. Fuera de las cámaras la inspección del
barco sigue a fondo. Al menos dos misiles fueron encontrados ocultos debajo de
un cargamento de azúcar. ¡Buenas noticias! Cuba todavía produce azúcar.
Chong Chon Gang
La parte más dramática de esta historia es que, cuando se
interrogó al capitán, y antes de “conocer” que llevaban un cargamento muy
peligroso a un país como Corea del Norte, este montó una escena
de histeria, fingió un infarto al corazón y por último intentó suicidarse. Todo
esto acompañado de una tripulación indignada que se sublevó por unas horas.
Ninguna agencia da más detalles de ese interesantísimo y hollywoodesco
espectáculo, pero al menos valdrá la pena imaginárselo.
Por acá tenemos algunas ideas sobre el detalle de ese ardor
patriótico. ¿Que le pasaría a toda la tripulación, que por demás debería ser de
máxima confianza, cuando llegara sin su carga al puerto de Wonsan. Es
conocido, sobre todo por quienes se han interesado en el tema, que los
familiares de los desertores norcoreanos pagan consecuencias muy traumáticas, y
que en un porciento elevado mueren. Sumado a ello, también es muy conocido que
el fanatismo norcoreano es capaz de emular con el de las SS nazis en la
época de Adolfo Hitler. Aún más, se sabe que todo esto está ocurriendo en el
marco de una nueva etapa de la Guerra Fría entre Corea del Norte y los países
pertenecientes a la organización del Atlántico Norte, pero sobre todo con los
Estados Unidos. Si el nuevo líder de la dinastía Kim, Kim Jong Un, pretende
acelerar el plan de desarrollo de misiles nucleares, del cual ya existen varias
pruebas exitosas, ¿cual es la importancia de este cargamento? Todo esto lleva a
pensar que debería ser muy relevante, que la tripulación de alguna manera
sabía lo que se estaba jugando y que para estos errores no existe perdón. Sin
embargo, esto es solo la parte humana de un abanico de posibles consecuencias. Nos enontramos en un escenario con mucha más historia y maniobra política de la que se puede ver a simple
vista.
El inicio de una nueva era.
1961. Primer encuentro en la Habana entre
Nikita Kruschev y Fidel Castro.
Volvamos a la primera guerra fría, la gran guerra fría entre los
Estados Unidos y la ex-Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. ¡Menudo nombre
rimbombante que se hizo trizas en 1991!, pero ese es otro tema. Vayamos más
atrás, al año 1961. Por aquellos días las relaciones entre Cuba y el país
de los soviets, así se hacían llamar, florecían a una velocidad enorme. Nikita
Serguéyevich Jrushchov, más conocido por los cubanos como Nikita Kruschev,
pretendía ir un paso adelante en aquella guerra donde no se abría fuego, pero se
acumulaba una poderosa fuerza destructiva capaz de exterminar a la humanidad.
Para ello ejecutó el plan secreto, donde dotó a la gran Isla del Caribe, de
cabezas nucleares montadas sobre misiles de alcance medio, capaces alcanzar con
facilidad el territorio estadounidense. Este hecho no había pasado inadvertido
por los servicios de inteligencia estadounidenses, pero no fue hasta el 14 de
Octubre de 1962, que tuvieron certeza
plena sobre el nuevo proyecto soviético. Aviones espías de los Estados Unidos
lograron fotografiar bases de lanzamientos de misiles en territorio cubano.
La alarma se desató de inmediato. Ocho días después del
descubrimiento comenzó el primer, único y real bloqueo que ha existido de los
Estados Unidos contra la Isla. A Cuba no podía entrar ni salir nada que no
pasara por la inspección del ejército estadounidense. Esta medida profiláctica,
no hubiera sido eficiente sin el acompañamiento de conversaciones diplomáticos
entre las dos grandes potencias. Hoy se cree que ni los Estados Unidos ni la
Unión Soviética deseaban en realidad una confrontación nuclear. Supuestamente
movían fichas en el terreno de las estrategias y las intimidaciones, pero todos
concuerdan, segun nos cuenta el historiador Fredierck Kempe, en su libro Berlin 1961, en que hubo momentos en que la situación parecía escapárseles de las
manos.
Las gestiones diplomáticas resultaron positivas para la humanidad. Entre
otros éxitos, la URSS logró que los Estados Unidos retirase sus enclaves
balísticos de Turquía que amenazaban la seguridad de su país, además de que el
gobierno estadounidense firmó un pacto de no agresión al Estado Cubano. Ese
pacto, como todos saben, al día de hoy se ha cumplido escrupulosamente. Por su
parte, los Estados Unidos consiguió la retirada de los misiles nucleares de
Cuba y con ello volvió la tranquilidad a la Casa Blanca. Si creen que esta historia
ha terminado, siento decepcionarlos.
A traves de una conversación sostenida en el día de ayer con un exagente de
la CIA, especialista en asuntos para América Látina y África, confirmé lo
acertadas que estaban algunas de mis sospechas. Como no es posible revelar esta
fuente, me tomo la licencia de apodarlo como “Z”.
Según me explicó Z, nunca existió una certeza de que los misiles,
al menos en su totalidad, fueran retirados de la Isla. Sí se sabía que las
cabezas nucleares viajaron en tres barcos diferentes de vuelta a la URSS, pero
del soporte balístico nunca existieron reportes confiables. Eso hizo que
durante todos estos años se cultivara la idea de que Cuba poseía una parte de
esta tecnología, a pesar de que no ostentara armas nucleares.
Seguidamente después de que los misiles nucleares fueran
descubiertos, Fidel Castro envió un cable al Kremlin en donde sugería la
inmediata respuesta, puesto que “el que atacara primero conservaría una gran
ventaja”. Este cable, según el propio Fidel Castro, fue mal interpretado por el
gobierno soviético, pero es casi seguro de que por esta razón Nikita Kruschev,
dejó fuera de las conversaciones a la parte cubana. Esto, como podrán
suponer, incomodó mucho al Comandante. El malestar fue tan grande que las
relaciones entre la Isla y el país de los Soviets se enfriaron por varios meses.
Es obvio que Castro y Kruschev pertenecían a un mismo equipo, pero jugaban partidos
diferentes. El juego del primero era demasiado peligroso para seguirlo. La
distención Soviética fue criticada con mediana dureza desde la Habana, llegando
a financiar y a propiciar movimientos insurgentes en América Latina y África,
esta vez sin consultar al Kremlin.
Si una parte importante de esta cohetería soviética de 1961
permaneció oculta en la Isla, ¿para que estaría destinada? ¿Esto quiere decir
que los soviéticos, o después los rusos, lo supieron todo el tiempo? La sospecha
se hace más convincente con la única declaración de la Habana, dada a la luz en el
día de hoy. Dice textualmente: “se transportaban 240 toneladas métricas de armamento defensivo obsoleto
—dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes
y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello
fabricado a mediados del siglo pasado—, para ser reparado y devuelto a nuestro
país se trata de tecnología antigua que iba a ser
reparada en Corea del Norte”.
¿Armamento obsoleto que podría ser reutilizado para el proyecto de
misiles nucleares de Kim Jong Un?
Pero si esta sospecha es cierta, no solo va implicar que la
Habana, pretende colaborar, ¿o no?, con el gobierno de Pyongyang. Y decimos “¿o
no?”, porque todavía no está claro de donde procede la información que alertó a las autoridades panameñas. Aunque se diga ahora que el barco siempre
estuvo bajo sospechas por cuenta de otros incidentes y que el gobierno de
Panamá fue alertado sobre la posibilidad de que el barco transportara drogas,
existe una interesante posibilidad de que la Habana haya sido quien proporcionara esa información. ¿Les parece descabellado? Según Z no sería la
primera vez que la Habana colabora espontanea y voluntariamente con la Casa
Blanca. Uno de los ejemplos más recientes es la aceptación política y la colaboración por parte
de Raúl Castro, de que hayan presos de Alcaheda en Guantánamo.
Además de la idea que se maneja, de que Rusia podría haber estado
usando el territorio cubano para colaborar de forma indirecta con el régimen de
Pyongyang, también existe una segunda variante. También podría
tratarse de una maniobra de distracción. Es decir, que en el caso de que Rusia
este suministrando armamentos a Corea del Norte, ¿por qué no lo haría directamente? Corea y
Rusia comparten una frontera de 17 kilómetros. ¿Por qué hacer un viaje tan
largo e inseguro? No es cortar el asunto con “La Navaja de Ockham”, pero en
este caso se impone la explicación más simple. A pesar de esa idea, todo parece
indicar que está vez los rusos no tienen vela en el entierro.
No es un secreto de que el gobierno cubano necesita dinero. Parece
claro de que vendería hasta el Pico Turquino si apareciera un comprador
apropiado, pero tal vez se trate de algo más que dinero.
Kim Jong Un, el tercero de la dinastía Kim.
Ya se maneja mucha información a nivel de periodismo independiente
de que el gobierno cubano planea un viaje y la pregunta siempre es hacia donde.
Algunos analistas hablan de que va hacia un modelo Chino capaz de adsorber las
peculiaridades cubanas, pero otros son más arriesgados y suponen una República
al estilo Putin, en donde los herederos de la economía sigan siendo los altos
cargos del gobierno. En cualquiera de los casos Cuba no es ni Rusia ni China.
Es una isla pequeña del Caribe completamente arruinada. De modo que para hacer
cualquier giro en ese sentido va a necesitar algo más que dinero, diríamos que
un gran apoyo político.
Hay otro elemento que no podemos olvidar. Un cambio radical en
Cuba le abriría las puertas a un periodismo con nuevas posibilidades. Ocurre en
Rusia, pero no en China. Si se tiene en cuenta de que durante más de medio
siglo la Isla ha tenido tiempo suficiente para acumular un patrimonio de
ignominias gigantesco, habrá que entender que limpiar las evidencias no va ha
ser una tarea fácil. Eh aquí la pregunta que Z no pudo responder.
¿Estará el gobierno cubano sacando su porquería de casa? Entiéndase
“porquería” por “cohetería de mediano alcance”.
Y a su vez, como no es la primera vez de que Cuba usa esa política
de “matar al mensajero”, ¿será esta la
forma en que ahora la Habana trata de guiñarle un ojo a Washington? ¿Estará
pidiendo apoyo al “eterno enemigo”? Si el gobierno de la Isla prepara las
maletas para ese viaje en donde pretende ahincarse, va a necesitar mucho de
que Washington reconozca la legitimidad del cambio, digan lo que digan en la
Isla.
Recapitulando para construir una hipótesis.
La Isla podría poseer misiles de 1961, capaces de portar ojivas
nucleares.
El país necesita dinero.
El gobierno cubano intenta sentar las bases para una transición en
donde ciertos líderes conserven el poder económico.
La postura de Corea del Norte, no tiene nada que ver con el camino
que pretende el Gobierno Cubano para su futuro. Debe de parecerle anacrónico en
muchos sentidos.
La idea de que el territorio cubano haya sido usado por Rusia para
colaborar con Corea del Norte, parece bastante inviable.
Existe una posibilidad real de que la inteligencia estadounidense
recibiera información de primera mano acerca del transporte de misiles en el
barco norcoreano.
Entonces. Quizás no sea tan descabellado
pensar que la Habana vendió este armamento a muy buen precio a Corea del
Norte. A su vez puede que no le pareciera prudente poner en manos de ese país
un armamento de esa índole, puesto que su idea real es la de incorporarse a la
comunidad occidental. Esto nos lleva a la idea de que puede haber sido la
Habana quien alertara a la inteligencia norteamericana y esta a su vez
transmitiera esa información a las autoridades panameñas.
Resultado. Tomo el dinero, me quito un poco
de porquería de arriba, neutralizo a los locos y le extiendo una sonrisa a los
Estados Unidos de Norteamérica. Negocio
redondo.